

Esta pieza complementaria de moldura, disponible en acabado liso o abombado y con un brillo no rectificado, es ideal para revestir baños, cocinas, espacios residenciales y comerciales, así como para proyectos de decoración. Su versatilidad se adapta a estilos contemporáneos, rústicos, artesanales, mediterráneos, clásicos y en blanco y negro, simulando un monocolor predominante.