

Este azulejo complementario de formato rectangular (18x36) presenta una textura natural y no rectificada, ideal tanto para pavimentos como para revestimientos en espacios residenciales y comerciales. Su diseño clásico, rústico y artesanal, con un toque mediterráneo, simula el barro en tonos mayoritariamente marrones. Además, es resistente a la helada y a las manchas, lo que lo convierte en una opción duradera y práctica.