

Este azulejo complementario, de formato rectangular (15,5x36), es ideal para pavimentos exteriores gracias a su superficie texturizada y antideslizante. No es rectificado, lo que le da un toque más natural. Además, es resistente a la helada y a las manchas, lo que lo hace muy duradero. Su estilo clásico y rústico, con un aire artesanal y mediterráneo, simula el barro en tonos mayoritariamente marrones, aportando calidez y autenticidad a cualquier espacio exterior.