Liso es la pared de siempre, en la gama de color más ancha del catálogo de Ribesalbes. Una pieza lisa, sin dibujo ni relieve, que deja todo el protagonismo al tono: desde los blancos y los cremas más serenos hasta los verdes, los azules profundos y los rojos encendidos, pasando por los grises y los terrosos que sirven de fondo a cualquier cosa. Su formato alargado, de aire clásico, se coloca a matajunta, en vertical, en horizontal o en espiga, y cada disposición cambia por completo el carácter de la pared. Funciona igual de bien en un frente de cocina que en un baño entero, sola o combinando dos tonos para dibujar una franja, un zócalo o un juego geométrico. Acabado brillo para ganar luz y reflejo, o mate para una pared más calmada y envolvente. Una colección para quien quiere decidir el color y olvidarse del resto.