







Ascent reinterpreta la calma de la piedra caliza francesa en una superficie suave, mineral y atemporal. Sus seis tonos, del blanco cálido al gris profundo, recorren toda la escala de la luz natural, con matices sutiles y una textura que invita a tocarla.
Es una colección pensada para que el espacio fluya sin interrupciones: el mismo tono recorre el salón, la terraza, la escalera y el borde de la piscina, y el conjunto gana amplitud y serenidad. Funciona igual de bien en una casa luminosa de líneas sobrias que en el hall de un hotel o en un spa, donde la piedra aporta esa quietud que no pasa de moda.
Con su mosaico a juego y las piezas de gran tamaño, Ascent permite jugar con la escala: paños continuos y limpios en las zonas abiertas, despieces más menudos para dar textura a una pared o a un rincón.